IMPORTANTE

IMPORTANTE >>> "Construccionismo social" no es una marca registrada ni comercial ni nada parecido. Los promotores de este blog no somos ni queremos ser "gurús" ni "introductores" ni "inventores" ni "abanderados" de nada. Creamos este espacio hace ya más de diez años con la única intención de que sirva para la difusión y el debate sobre el CS. Como dice Ken Gergen "El CS no pertenece a nadie...".

Tampoco tratamos, por supuesto, de "adoctrinar" a nadie...

26 enero 2017

El Taos Institute: entrando en el nuevo año

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El Taos Institute ha publicado recientemente en sus "Noticias, ideas y recursos" una reflexión de su presidente, Kenneth J. Gergen, sobre el año que ha finalizado y el que estamos iniciando.

En la misma Ken destaca algunas de las importantes actividades relacionadas con dos aspectos prácticos fundamentales del Construccionismo Social: los colaborativos y relacionales. Insisto en que son aspectos prácticos; práctica sin la que el CS no tendría sentido y que va adquiriendo cada vez más importancia en campos de aplicación como la psicoterapia, la docencia, la investigación, las prácticas y el trabajo social,...

Efectivamente, además de referirse a algunas importantes actividades que se han realizado durante el año y que ya en sus títulos llevan esos aspectos, anuncia el próximo Congreso Internacional de Prácticas Colaborativas y Dialógicas impulsado y coordinado por las organizaciones que en su día más o menos emanaron de este blog: UmansenRed Escuela de Psicología y ENDIÁLOGO, Asociación Española de Prácticas Colaborativas y Dialógicas. Por supuesto contamos con la colaboración de muchas otras organizaciones de todo el mundo cuya información aparece en la web del Congreso y sin las que no sería posible hacer todo lo que estamos haciendo, entre las que cabe destacar a la Universidad de La Laguna, Tenerife, Islas Canarias, España y el Instituto Kanankil, Mérida, Yucatán, México. Además del propio Taos Institute, por supuesto.

Para los impulsores de este blog es un honor formar parte de esas "... iniciativas relacionales, colaborativas y dialógicas..." a que Ken se refiere y que están representadas y cuentan con el soporte del Taos Institute.

¡Saludos!!!

02 enero 2017

La Psicología es una rama de la Filosofía (a toda honra)



No estoy muy inspirado últimamente. Pero eso no es óbice para dejar de escribir. Así que lo sigo haciendo, aunque sea brevemente.

Acabo de tener una conversación con mi amigo el filósofo Sergio Pascual en la que se ha hecho presente mi afirmación de que “la psicología es filosofía”. En plan más académico e institucional, afirmo que “la psicología sigue siendo una rama de la filosofía”. A pesar -con un sincero homenaje- de Wilhelm Wunt (filósofo y fisiólogo considerado el padre de la “psicología científica”)- la psicología no se ha desligado de la filosofía. Ni debería de hacerlo.

¿Cómo puedo atreverme a hacer esta afirmación tan a-científica cuando (casi)todo el mundo está tan empeñado con(*) eso, con la cientificidad de la psicología basada en la evidencia? ¿Es esta mi manera de ganar amistades entre colegas con los mismos estudios y profesión que yo? ¡Vaya metedura de pata!!!

O no.

Supongo que tiene bastante sentido decir que la psicología es una invitación a la reflexión sobre uno mismo y su entorno. También en su vertiente investigativa, que en la actualidad -con un sincero homenaje a Burrhus F. Skinner y todos los conductistas- no sería tanto el estudio de la conducta humana como el establecer un diálogo reflexivo con el objeto de investigación; nosotras y nosotros mismos. No digamos en sus vertientes terapéutica, educativa, del trabajo y las organizaciones, social, de la práctica comunitaria,… Y… ¿cuál es objetivo de la filosofía si no, precisamente, la reflexión dialógica? Seguramente en un plano más elucubrativo en un primer paso y conceptual en un segundo. Pero, dicho así muy brevemente, los objetivos son comunes.

La psicología es como la aplicación práctica de la filosofía. De ahí mi también afirmación de que es “la filosofía del cuidado colectivo”. Y si esto fuera así, entonces estaríamos entrando en el terreno de la política, con lo que abrimos un campo de posibilidades inmenso a nuestra querida “disciplina” tan en decadencia y desorientada en los tiempos que corren.

Filosofía y política: psicología con sentido y acción. Psicología liberada de la tiranía de las reglas científicas y las evidencias estadísticas. Psicología que no está empeñada(*) con las estructuras de poder dominantes según las cuales los expertos decidimos y decimos a los demás lo que es normal, bueno y justo. Psicología del ser humano colectivo, de esa colectividad que ha construido incontables recursos (más que neuronas tenemos en la cabeza y genes en el ADN o donde sea) narrativo-históricos. O sea, culturales. Recursos que, a veces, no se encuentran. Y ese es el desencuentro que lleva a algunas personas -organizaciones, comunidades, grupos, familias, parejas,…- a perder el sentido, la intención y -por tanto la acción de sus vidas. En definitiva, han perdido la palabra: Mejor dicho, se la han robado…

Ante esto, ¿qué podemos hacer los psicólogos? Dejo la pregunta en el aire…

(*) Obsérvese que digo empeñado “con”. La fórmula lingüística correcta sería “en”. Pero no; la mayoría (no todos) de los psicólogos y psicólogas están empeñados con la ciencia y la evidencia. O sea, según el diccionario WordReference, están pignorados, hipotecados, prestados, cedidos, endeudados, entrampados, arruinados, … con ellas, con asuntos -en fin- que no son de su incumbencia, si no más bien de la de biólogos, neurólogos, y otros científicos naturales.

30 diciembre 2016

El gran encuentro internacional del Construccionismo Social

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Los próximos días 30 y 31 de marzo y 1 y 2 de abril de 2017 se celebra en Tenerife, Islas Canarias, España -concretamente en el Campus Guajara de la Universidad de La Laguna- el III Congreso Internacional de Prácticas Colaborativas y Dialógicas. Estas, como es bien conocido, tienen una base fundamental en el Construccionismo Social. No única, no exclusiva, no excluyente. Pero tenerla la tienen. Entonces no es por casualidad ni capricho afirmar que ese será un motivo de encuentro de un gran número de personas de todo el mundo que trabajamos bajo el amplio paraguas metateórico del CS.

No en vano asistirán y participarán algunos de los fundadores del Taos Institute (organización internacional que trabaja desde el CS): Kenneth J. Gergen, Mary Gergen, Harlene Anderson, Sheila McNamee,… También algunas personas claramente implicadas en el Taos a través de algunas de sus líneas de trabajo como el Consejo Latino Americano del Taos Institute, TILAC,  la Red Internacional de Investigación Relacional, la comunidad del Certificado Internacional de Prácticas Colaborativas y Dialógicas. Rocío Chaveste, María Luisa ‘Papusa’ Molina, Adela García, Saliha Bava, Dawn Dole, Susan Levin, Marilene Grandesso, Pavel Nepustil, Kristine Bodiford, … (http://www.iccpcongress2017.org/enconversacioncon). Es destacable también la participación de Mary Olson, como una de las representantes más activas de los Diálogos Abiertos (Open Dialogues) y miembro del equipo de Jaakko Seikkula en el acercamiento a los llamados trastornos mentales.

Una vez finalizado el proceso de revisión de propuestas y publicado el programa de actividades se puede afirmar que la gran mayoría de las mismas están implícitamente inspiradas por el CS (http://www.iccpcongress2017.org/talleres-y-posters). Y algunas de ellas lo están explícitamente. Por ejemplo:

-          Altmikus, Chris. iDeA-Link. Suisse, Social construction and dialogic practice in leadership development : The case of Safety & Health
-          Consejo Latinoamericano del TAOS Institute, TILAC. Latino América, España Karin Taverniers (Argentina), Nurit Mileris (México), María Luisa 'Papusa' Molina (México), Adela G. García (Argentina), Ángela María Estrada Mesa (Colombia), Oriana Vilches-Álvarez (Chile), Emerson Rasera (Brasil), Leticia Rodríguez (Paraguay), Irma Rodríguez (México), Rocío Chaveste (México), Josep Seguí (España), Construccionismo social y relacional en español y portugués: diversos contextos, diversas culturas, diversas temáticas. Teoría, género, justicia, terapia, prácticas comunitarias
-          Garcia-Martínez, Jesús. Universidad de Sevilla. España, El trabajo con la historia de vida. La coherencia como puente entre prácticas constructivistas y construccionistas. I y II
-          Guanaes-Lorenzi, Carla. University of São Paulo. Brazil Camargo-Borges, Celiane. NHTV Breda University of Applied Sciences. The Netherlands Ness, Ottar. Norwegiean Universtiy of Science and Technology (NTNU). Norway, Working with groups in a social constructionist perspective: facilitation and resources
-          Madsen, Charlotte Øland. Aalborg University. Denmark, A day in the life of a social constructionist researcher
-          Roseti, Laura Patricia. Universidad de Buenos Aires. Argentina De Francesco, Karina Verónica. UADE – Universidad Argentina de la Empresa. Argentina Bron, Natalia. INSP Joaquin V. Gonzalez. Argentina, Construcción de significados en colaboración y reciprocidad
-          Taverniers, Karin. Sistemas familiares y otros sistemas humanos. Argentina, Construcciones y deconstrucciones de género: Nuevas aperturas y posibilidades
-          Carmona Bordón, Miriam del Mar. Independiente. España. Ellos, yo, nosotros: Autoetnografía de una práctica profesional construccionista
-          Garzón Val, Mª Victoria. Universidad de La Laguna. España Benítez González, Juan Rodrigo. Universidad de La Laguna. España Delgado Garrido, Inés. Universidad de La Laguna. España, Bajo el Paraguas del Construccionismo Social
-          Gorella Slavin, Mariana. Ministerio de Salud de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Argentina, Viviendo en una Sociedad de incertidumbres: comprender al trastorno de ansiedad generalizado desde la epistemología socioconstruccionista
-          Rasera, Emerson. Universidade Federal de Uberlândia. Brasil, A construção do projeto construcionista social na obra de Kenneth Gergen
-          Trujano Ruíz, Patricia. Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). México, Deco-construyendo la depresión. Historia de caso

Y más, ¡mucho más!!!

Como coordinador del Comité de Organización es un placer y un honor transmitir la satisfacción del mismo en lo que se refiere a los interesantísimos contenidos, pues, del Congreso. 

¿Nos vemos en Tenerife?

Josep Seguí

THIRD INTERNATIONAL CONFERENCE OF COLLABORATIVE AND DIALOGIC PRACTICES | TENERIFE, CANARY ISLANDS, SPAIN | Mar 30-Apr 2, 2017

20 noviembre 2016

Ciencia y psicología. Sobre interpretación y demostración. Un ensayo colectivo




Seguí Dolz, Josep (coord..);  Schoham Perelis, Clara; Szir, María Alejandra; Pérez Sánchez, Lucia; González, Mónica; Aguirre Vásquez, María Soledad;  Barberis, María Belén; Benítez González, Juan Rodrigo; Seefeldt, Kathrin; Nogueira García, Celia; Catalán Barker, Pamela

Este ensayo tiene su origen y contenido en algunas reflexiones compartidas con parte de las/os estudiantes[i] de la Cuarta Edición del Certificado/Constancia en Prácticas Colaborativas y Dialógicas que está siendo facilitado por UmansenRed en estos momentos. Se han generado al hilo de una propuesta de actividad del módulo dos acerca del Construccionismo Social con el título “Sobre las teorías científicas”. Para una mejor situación en el contexto, permítaseme copiar la propuesta:



En la página treinta de los materiales del curso reproducimos la siguiente frase de Gregory Bateson,



"A medida que se admitan conjuntos de datos más importantes, la probabilidad de una interpretación aumentará, pero no desembocará jamás en una demostración. La situación es esencialmente la misma que aquella a la que se llega en la ciencia, en la que ninguna teoría se ha demostrado jamás."



Haz un crítica fundamentada del texto. ¿Qué diferencias ves entre “interpretación” y “demostración”? Reflexiona sobre las posibles implicaciones que podría tener la afirmación de Bateson. Ilustra tus argumentaciones con ejemplos prácticos que conozcas (por ejemplo, una demostración empírica de alguna teoría). Si utilizas fuentes externas de consulta, por favor, cítalas.



¿Estás de acuerdo en que jamás se ha demostrado una teoría científica?



Si sí, explica un ejemplo de una teoría científica potente, por ejemplo, la de la gravedad, que no se haya podido demostrar.



Si no (estás de acuerdo), pon un ejemplo de una teoría científica que sí que se haya demostrado empíricamente.





Yo como experimentadora me sentía inclinada a mirar más temas personales o sea a emigrantes al igual que lo era yo. Cero objetividad y lo sabia. (Schoham, 2016[ii]).



¿Hasta qué punto, como investigadores, nos influyen los “temas personales”? Si nos influyen, ¿no deberían hacerlo? Más: ¿hasta qué punto, dando por supuesto que esos nos influyan, “lo sabemos”; es decir, asumimos esas influencias; esos sesgos y -más aún- los hacemos públicos, como Clara Schoham hace en el párrafo reproducido?



Ante el problema de una psicología[iii] pretendidamente objetiva, hipotético-deductiva, positivista, basada en evidencias y tal, creo que hay una solución; seguramente no única: la honestidad. Pero no basta con ser honestos; hay que decirlo. Hay que hacer públicas reflexiones como las de Schoham. Reflexiones humildes y que nos alejan, sí, de los mundos de objetividades inalcanzables por una psicología que se quiere científica; pero de otro modo.



La ciencia no es el campo exclusivo de la verdad, la objetividad y el positivismo. O sí; pero hay otras formas de hacer ciencia[iv]. Reivindico la cientificidad de la psicología desde otros ámbitos: el social, el humano, el emotivo; también el pasional. Delimitar dónde estaría la distancia entre ciencia y arte (poesía, por ejemplo) sería tarea ardua y ya no sé si poco productiva. Apuntar dónde la diferencia entre ciencia y no-ciencia sí que es productivo. Y en eso estamos desde el Construccionismo Social partiendo, básicamente, de las metodologías de investigación. No todo vale. Partiendo desde las propuestas cualitativas y las basadas en el campo a la Investigación Relacional[v]; a la que dedicaremos tiempo, palabras y diálogos en su momento. Investigación Relacional que reflexiona sobre otro de los problemas de la ciencia (no solo la psicológica): la interpretación. Efectivamente, ¿interpretar no es mentir un poco, en un cierto sentido, siquiera sea una mentira piadosa? ¿No es “hacer trampas” (Nogueira, 2016)? Pero, si no interpretamos, entonces ¿para qué nos sirven los datos, las conversaciones, las grabaciones, las observaciones, los vídeos, los sujetos y objetos, incluso el propio campo de investigación? ¿Para qué servimos nosotras y nosotros; científicos -en el buen sentido- e investigadores de las vidas ajenas?



Alejandra Szir ve estos asuntos así:



Cuando interpretamos lo hacemos desde un lugar, con determinados conocimientos, puntos de vista (que no es más que la vista desde un punto como dice el Dr. Adalberto Barreto[vi]), de acuerdo a lo que escuchamos y la valoración del sentido y significado que le atribuimos. 



Szir se muestra de acuerdo con Schoham, al menos en lo que a la interpretación se refiere: “En la interpretación, entiendo que hay una valoración personal, totalmente subjetiva”.



¿Desde qué otros puntos de vista podemos interpretar sin caer en la irracionalidad, la pura especulación o el nihilismo? Como a menudo, prefiero dejar en al aire algunas preguntas; aunque en las mismas ya están contenidas mis intenciones. Efectivamente, reivindico un carácter contextual de la ciencia psicológica. Un carácter atribucional en que los significados y las interpretaciones son co-elaborados en procesos conversacionales, sin importar la generalización y predictibilidad propias de las ciencias positivistas. Pero, ¿cuáles son esas valoraciones personales a que hace referencia Szir? ¿Podemos ponerlas en interacción con “criterios de utilidad social” como sugiere Kathrin Seefeldt un poco más adelante?



“En todo momento estamos interpretando, incluso en estadística” (Lucía Pérez Sánchez). ¿De qué servirían, si no, los datos incluso “en estadística”? ¿O en metodologías cualitativas donde estamos constantemente interpretando lo que dicen los demás? ¿No es esto una traición a los demás (sic)? ¿Qué derecho tenemos a hablar en nombre de los demás (sic, sic, etc…; Geertz, 1988[vii])? ¿No sería mejor publicar solo eso que dicen los demás; directamente copiado de nuestras grabaciones? Entonces, ¿qué seriamos si no interpretamos? ¿Simples reproductores de lo que dicen los demás? ¿Recopiladores de datos? ¿Fotógrafos, notarios fríos e impasibles de la “realidad” y que cada cual interprete lo que quiera?


David Ballina aporta una mirada diferente que quizá nos aleje de esa sensación de frialdad objetiva con que nos hemos quedado en el párrafo anterior: “Interpretar, entiendo que es, como han comentado algunos compañeros, dar sentido mediante el lenguaje, a los datos recogidos”. Creo que veo esta idea. Y me gusta. Interpretar sería entonces uno de los usos del lenguaje, asunto en el que estamos ahora mismo inmersos. No renuncio a mi crítica despiadada a la interpretación en los términos anteriores. Pero admito con gusto este matiz sobre el que continuaré reflexionando calmadamente…


Mónica González destaca un problema en todo este asunto: el de “… entramparse desde el racionalismo mismo, en la validación de hipótesis o teorías científicas, para construir Verdades generales que se imponen como relatos o discursos incuestionables”. Estoy totalmente de acuerdo. Pero el problema no es un problema; es una pérdida de tiempo. Y como tal, no creo que haya que invertir ni un solo minuto en esas validaciones que imponer a los demás. O, incluso, a nosotras/os mismas/os. 


Pero desde luego que deseo mantener una humilde reivindicación de un cierto racionalismo cientificista -social, humano, emocional y pasional- que limite los peligros de “… engendrar (…) caballos alados y dragones de fuego” (Deleuze y Guattari, 1993, p. 237[viii]). 


¡Cuidado! Creo que los caballos alados y los dragones de fuego son buenos compañeros de aventuras en según qué contextos y procesos. Pero si aspiramos a, al menos, algo de sentido de nuestras hipótesis, teorías, ideas y -por supuesto- prácticas, hay que llevarse bien con ellos. Y para eso hace falta domesticarlos siquiera sea un poquito, aunque también dejarnos seducir y caer en las múltiples tentaciones que nos ofrecen.



Pero no olvidemos que la psicología trabaja con personas; muchas veces con sus propios dragones de fuego y otros terrores. No me parece buena opción darles de comer…



En un tono más suave -aunque siempre crítico-, Soledad Aguirre reconoce que la ciencia es una “… secuencia de conocimientos que me permiten aclarar ideas acerca de cómo se va generando el conocimiento y la importancia de entender cómo la ciencia y las teorías científicas no pueden ser tomadas como referentes universales”. Y aquí está muy bien referenciada mi reivindicación humilde. Probablemente no necesitamos referentes universales. Ni nosotros, ni la ciencia. Pero sí que necesitamos algún referente quizá puntual para llevar unas vidas con algo de sentido, intención y acción[ix].



El Construccionismo Social, aquí, se ocupa del conocimiento local, pequeño, muy pequeñito a veces, contextual, efímero; también del que nos aportan los dragones de fuego; aunque no los entendemos y los queremos domesticar.



Kathrin Seefeldt se pregunta: “¿Cómo se consigue la eficacia discursiva desde la mirada construccionista? ¿O no se la busca?”. Yo creo que más que eficacia buscamos eso, sentido. Y el sentido se puede relatar desde diferentes lugares: el arte, la religión, el propio transcurso vital. Y también desde el lugar de la ciencia; aunque en este caso sea pequeñita. La eficacia me remite a términos económicos. Y estos no son desdeñables sin más. Posiblemente aquí nos referiríamos al viejo y querido Karl Marx (al menos por quien esto escribe, vaya) y enlazaríamos con lo que Seefeldt señala en cuanto a la utilidad social:



“No busca la verdad irrefutable, sino estas pequeñas realidades que derriban las verdades grandes. Aunque dudo si las pequeñas realidades realmente las derriban o simplemente las relativizan, permitiendo diferentes interpretaciones y construir una verdad, teniendo en cuenta criterios de la utilidad social”.



Sí, me gusta más pensar en términos de utilidad que de eficacia. Y reivindico, efectivamente también, esa utilidad social. La eficacia nos habla de los resultados en función de la inversión previa (económica, en trabajo -que es lo mismo; de ahí mi aparentemente inútil referencia a Marx- en esfuerzo de cualquier tipo; emocional, por ejemplo). La utilidad, no. Las cosas, lo que sean, son útiles -si lo son- con independencia de su coste. Y más si son cosas sociales a las que el CS -perdón por la tautología- no puede renunciar.



Y ¿qué utilidad tiene la ciencia si, como dice María Belén Barberis, “… el investigador realiza un recorte de la realidad evaluada, un recorte que es subjetivo porque parte de una decisión arbitraria (según su contexto y momento histórico)?”.  Pues precisamente ese: el recorte, el contexto, el momento histórico… lo socialmente pequeño; pero muy grande para quien(es) está(n) siendo investigada/o(as/os). Y volvemos al tema de la honestidad: reconocer públicamente la propia arbitrariedad -por lo general localmente consensuada; eso sí-. Esto me vuelve a parecer importante: exponer a la luz pública cómo transformamos los significados, las metáforas, los relatos, las ideas e hipótesis en procesos inacabables e inabarcables.



Y aparece un nuevo punto de vista, creo: “… interpretar desde el ámbito de las ciencias implica dotar de significado al lenguaje numérico que se ha obtenido como fruto de la experiencia” (Juan Rodrigo Benítez González). Y que yo matizaría con la propuesta de Celia Nogueira: “El método científico busca manifestar la verdad de algo mediante pruebas teóricas o empíricas. Consigue hacerlo: Aunque haya trampas, lo hace”.



La ciencia funciona circularmente. Fruto de una apreciación acerca de la “realidad”, de la experiencia, agarra un trozo de la misma, elabora una hipótesis y la contrasta de nuevo con la propia realidad experiencial, empírica. Y, muchas veces y cada vez más, con algo absolutamente incomprensible para la inmensa mayoría de los mortales: la matemática, el lenguaje numérico. ¿Qué trampas hacen los científicos positivistas para cuadrar y encuadrar el lenguaje matemático acerca de la realidad con la propia realidad, si esta está construida en términos iconográficos? O sea, simbólicos pero absolutamente diferentes de la matemática o la lógica llamadas también simbólicas. Iconográficos porque la realidad son metáforas e iconos emocionales que nosotras/os nos hemos dado con el único objetivo de entendernos un poquito siquiera sea. Y esto no quiere decir -como no me canso de repetir- que no exista el sufrimiento humano, la injusticia, la guerra. Muy al contrario, existen. Y cada vez más…



Y en esa línea corporalizo (antes se diría interiorizo…); es decir, mentalizo, la crítica de Pamela Catalán Barker hacia el euroangloetnocentrismo característico de todas las ciencias; también de las sociales, humanas, de la emoción y la pasión (como la psicología, recuérdese). Efectivamente, “… estamos irremediablemente situados”. Esa irremediabilidad parece limitarnos. Parece no; nos limita. ¿Cómo abrir posibilidades; cómo transitar más allá de la situación contextual, histórica si de eso se trata? Probablemente, y volviendo un poco al principio de este relato, como dice la propia Catalán, “Demostrar, implica el ensalzamiento de una ontología realista”. Y etnocentrista, sí, añado.



Sin ningún ánimo de sustituir dogmas viejos por otros nuevos desde la pequeña parcela de poder que me otorga el púlpito en el que como coordinador de este escrito ocupo: ¿Podemos, queremos, escapar de la tiranía de la ontología realista?



¿Cómo?



Seguí Dolz, Josep. Coordinador. 19 de noviembre de 2016




[i] Clara Schoham Perelis (BATESON y el cisne negro), María Alejandra Szir (De teorías y teorías), Lucia Perez Sanchez (Segunda actividad....), Mónica González (La frase de Bateson como disparadora de reflexiones…), María Soledad Aguirre Vásquez (Reflexión Actividad 2.2), María Belén Barberis (Teorias científicas), Juan Rodrigo Benítez González (Las múltiples vidas de quién vio un gato de ScHrödinger y se atrevió a contarlo), Celia Nogueira García (Las teorías... teorías son), Kathrin Seefeldt (Ciencia y teorías), Pamela Catalán Barker (Interpretaciones). 
[ii] Todos los textos referenciados están escritos en este año, por lo que evito a partir de ahora indicar la fecha.
[iii] Y cuando hablo de psicología lo hago también de otras prácticas y ciencias sociales y humanas: la pedagogía, el trabajo social, la gestión de conflictos,…

[iv] Sí, la ciencia se hace. No está ahí a la espera de que la descubramos. Supongo que esto es bastante evidente


[vi] El Doctor Barreto es inspirador de la Terapia Comunitaria Integrativa Sistémica desde Brasil; práctica que está extendiendo a otros lugares de Latino América.

[vii] Geertz, Clifford (1988). El antropólogo como autor. Barcelona: Paidós.

[viii] Deleuze, Gilles y Guattari, Felix (1993) ¿Qué es la filosofía? Barcelona: Anagrama.


[ix] Para una breve avanzadilla de mi hipótesis al respecto ver: http://www.mentalidadhumana.info/2016/02/extracto-capitulo-cinco.html.

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"What is Matter? Never Mind! What is Mind? No Matter!"

Calambur citado en Toulmin, Stephen (1990), Cosmópolis. Els transfondo de la modernidad. Barcelona: Península. Pág. 207.

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