IMPORTANTE

IMPORTANTE >>> "Construccionismo social" no es una marca registrada ni comercial ni nada parecido. Los promotores de este blog no somos ni queremos ser "gurús" ni "introductores" ni "inventores" ni "abanderados" de nada. Creamos este espacio hace ya más de diez años con la única intención de que sirva para la difusión y el debate sobre el CS. Como dice Ken Gergen "El CS no pertenece a nadie...".

Tampoco tratamos, por supuesto, de "adoctrinar" a nadie...

09 noviembre 2007

Leyendo acerca de una exposición...

Leyendo acerca de una exposición sobre la reutilización de los espacios urbanos llamada refugios/ausencias/abandonos me han surgido preguntas sobre los espacios tecnológicos que me gustaría compartir con vosotras/os.

La autora de la reciente exposición , Concha Pérez, dice que “los lugares que son de todos son lugares en los que es posible establecer residencia inmediata y temporal. El espacio queda así reinterpretado como uso y como propiedad.” ¿No nos pasa algo similar con los espacios tecnológicos? Somos nómadas en estos espacios? Podemos establecer residencias temporales en ellos?


De hecho hoy en día es más factible tener un blog, que tener una vivienda de ladrillo, aunque lo primero no nos ofrezca una cama mullidita, sí que nos da un ciberalojamiento en la ciberurbe. Por ejemplo, Simone Belli nos cuenta que Martín Mora, en un libro de López, O y otros, indica que hay nuevas tipologías urbanas (SimCity, Lincity, en ciudad-Internet, e-topia...); narraciones sobre las prácticas sociales y sus rasgos en la ciberciudad (identidades, comunicación, distancia, memoria, colectividad, resistencias, etc..) .

Pérez añade “La estructura que organiza el espacio es algo que te marca.” Sennett (1997) dice que “los espacios urbanos toman forma, en gran medida, a partir de cómo las personas experimentamos un cuerpo”.


Me pregunto si la corporalidad puede ser narrada en la experiencia, durante el mutuo intercambio simbólico. Si para hablar sobre la configuración de nuestra corporalidad en la urbe algunos autores usan la metáfora de la mezcla de la carne y la piedra, me pregunto cual usaríamos para definirla en el caso del espacio tecnológico, quizás seria como una mezcla de fluidos, gaseosos, líquidos, híbridos, pero no por ello menos transformadores de nuestra realidad social. Entonces, donde podríamos situar el espacio tecnológico respecto a las urbes? Es algo que permanece a parte?


Como en la urbe, practicamos los lugares tecnológicos y los convertimos en espacios vivos. Reviven en nuestras narraciones y se inventan a cada instante, al igual que los espacios urbanos. Relatamos a la vez que transformamos los lugares en espacios y los espacios en los lugares/no lugares. Necesariamente, narramos también los vacíos que nos llevan a otros espacios, como dice Focault (1979) “este espacio lleno en el vacío del cual el lenguaje toma volumen y medida”. Aunque podemos concebirlos según la concepción de Augé, existen otros autores que proponen hablar de “espacios de sociabilidad transitoria” para escapar de la concepción dicotómica del espacio o bien del continuum (que he utilizado más de una y dos veces como buena occidental) y designar una identidad móvil y procesual.


Hacemos hablar a los espacios tecnológicos. Estos, como con nuestras urbes, también los organizamos en posibilidades y en prohibiciones que nos prescriben y proscriben, nos transgreden y limitan, dibujando unos contornos con unas formas y no otras que delimitan nuestro self. Sé quien soy respecto a las cosas que me rodean, siempre cambiantes, sé como llegar a mi habitación y sé donde esta nuestro blog, mi espacio para xarlar con mis amigos o como ir a la web de mi universidad, tengo mapas en papel y en mi móvil (es curioso que aún así siga perdiéndome). Igual que me regula un semáforo, la cámara de la autopista, del súper, del banco y los sistemas de seguridad de un edificio con la tecnología, también lo hacen los espacios tecnológicos que me registran, encuentran, almacenan, vinculan e indexan. Ahora somos flaneurs y cyberflaneurs, las posibilidades de los “yoes” se entremezclan y todos estos espacios “me marcan”, tal como dice la autora de la exposición.




7 comentarios:

  1. Sara, y si resulta que somos espacio tecnológico? No dejo de pensar que no nos dan de comer aparte.. Somos tecnologia, unos más que otros, pero también la tecnologia es gracias a nosotros que la soportamos. Donde empiezan unos y acaban los otros?
    A quien entre en este blog, y no conozca de nosotros nada más que estas palabras, nos conoce?
    Yo no sé como llegar a tu habitación, ni tu a la mia. Quizás será porque no es la nuestra?

    ResponderEliminar
  2. Hola Sara!

    No por conocer algunas de tus preguntas dejas de sorprenderme... agradablemente, claro!

    Me han gustado mucho tus referencias al Sennett de "Carne y piedra" y tus reflexiones en torno a la corporalidad y los espacios. En definitiva no existe cuerpo sin espacio. Y ninguno de los dos sin relación. Pero ¿qué pasa cuendo los espacios cambian? Si somos nómadas -como te preguntas (yo creo que sí)- en los espacios tecnológicos nomadizados y nomadizantes, entonces también lo son nuestras relaciones y, consecuentemente, nuestros cuerpos.

    Sennett nos recuerda que en los tiempos de la Grecia clásica los espacios eran lugares de relación, más, mucho más que de comunicación. En el gymnoi, por ejemplo, se relacioban los cuerpos en su desnudez. Entonces los espacios ya nos marcaban. Entonces ya había una tecnología de la relación. Una tecnología simbólica. Pero, ¿es que hay alguna tecnología que no sea simbólica?

    Muy buena tu reflexión, Mone, en torno a estas cuestiones. Me ha gustado muchos eso de que "somos espacios tecnológicos". Tus preguntas me estimulan. "¿Nos conoce?" Pero, ¿qué es conocer? ¿Para qué conocer? ¿Quizá conocer consista en saber cómo llegar a la habitación del otro. Y quizá para convertirla en "nuestra"...

    Hasta luego!

    Josep

    ResponderEliminar
  3. Mirad la foto que colgué el jueves para ilustrar mi construcción sobre teléfonos mòviles, psicología social e identidad (por cierto Sara, muy buenas las imágenes de tu construcción... ¿es casualidad que en las dos aparezca un teléfono móvil ;-)?).

    Una fotografía siempre es una realidad, un poco abstracta si quereis, pero una realidad independiente de la realidad simbólico-espacial a la que estamos habituados. Esta la tomé en el forum de las culturas de Barcelona, en verano de 2004. Y me gusta especialmente por esa especie de distribución caótica de los espacios. Espacios sobre los que Sara nos invita a reflexionar en su muy interesante post. El hombre a la derecha hablando con el móvil, los árboles (la naturaleza, ¡hay la añorada naturaleza!), un bus reflejado en una estructura de cristal (si ampliais la foto lo vereis mejor),...

    Hombre, móvil, árboles, bus, cristal... tecnología en fin. Tecnología relacional. Probablemente espacios. Quizá, como dice Mone, espacios tecnológicos...

    Saludos!

    Josep

    ResponderEliminar
  4. Hola a todos!

    Sara, y por qué urbes? La razón de ser de las ciudades se desmorona en la red, más que ciberciudades yo los llamaria cibercontextos, y teniendo en cuenta la creciente interacción entre lo "real" y lo "ciberespacial", simplemente los llamaría "contextos", a todos por igual.
    Hace años que participo en juegos online: Ultima Online, Everquest, Everquest II, Lineage 2, Eve Online y actualmente World of Warcraft. Recuerdo al principio una de las senténcias que solía terminar una disputa en dicho espacio:"No os pongais así hombre, que es solo un juego!". En cambio, rescataré ahora una frase del foro en el que participo sobre WoW:"Y todo esto significa que esto no es un juego porque (...) tocamos la fibra social y eso afecta al juego, para bien o para mal.". Parece que han cambiado las tornas, y la percepción de esos espacios ha empezado a amoldarse a su nueva realidad.
    No creo que podamos llamarnos nómadas, contestando a una de tus preguntas iniciales. Aunque los llamemos "espacios", no hay desplazamiento entre un lugar y otro, podemos estar en más de uno a la vez, e incluso físicamente, los espacios son creados en la interacción constante entre ordenadores; no se pueden encontrar en nigún "disco duro" en concreto. Bajo esta visión, no puede haber nómadas donde no existe el espacio.
    Vaya, releyéndolo parece que esté aquí sentenciando, como en un lapidario, y no es mi intención, solo son pensamientos en "voz alta" :)

    ResponderEliminar
  5. Si hemos estado podemos dejar de estar cuando marchamos?
    Es curioso el lenguaje como juega con nosotros... estado viene de estar, no? y nos evoca algo transitorio como contrario al verbo ser, o al sustantivo, que indica permanencia o esencia. Pero que pasa con los que siguen estando? y con los que marchamos?
    Tal como yo lo veo, los espacios que incluyen aquello que ya forman parte de nosotros no los dejamos porque ya son nuestros. Y aquellos que permanecen siguen construidos en parte por nuestra presencia pasada, y por los momentos vividos.
    Es en este sentido que me has hecho pensar, Sara, que somos espacios tecnológicos definidos por nuestras relaciones pasadas, y por definir aún en las futuras.
    No es la tecnologia sino el uso que hacemos de ella la que nos construye, y asi llegamos a ser espacios tecnológicos en construcción que seguimos buscando y sumando códigos interpretativos de eso que llamamos realidad
    Unas preguntas que se me ocurren... si escribir ayuda a ordenar el pensamiento, y hablar hacerlo presente, que nos ofrece un blog? un blog es escritura o oralidad?, cuales són las claves del recuerdo de lo que leemos en un blog? son las mismas que las de otros elementos escritos o orales? que hay de igual y que de diferente?

    ResponderEliminar
  6. Os sigo atentamente! Gracias por vuestras reflexiones, me hacen pensar y mucho, creo que tenemos tema para rato. :-) El otro día Marcelo Packman en su seminario sobre la micro política y la poética de las palabras, hacía referencia al aspecto temporal que menciona Mone (o al menos a mi me lo ha recordado). Nos contó que tenia una pipa que fue de su padre y de vez en cuando la coge y juega un poco con ella. Le gustaba tocarla y oler el olor a tabaco. Su padre era dentista, así que en ese olor también permanecía el olor tan característico de los productos que usan los dentistas. Pero con el tiempo dejó de oler. No obstante, aun la seguía oliendo. Buscaba oler a la persona, no a la pipa. Si le hubieran cambiado la pipa por otra igual, no la hubiera querido aceptar. Era especial. En esa pipa había estado su padre, era de su padre... o mejor dicho, esa pipa es su padre.

    :-)

    ResponderEliminar
  7. Hola Sara y los otros colegas que comentaron al post de Sara.

    La verdad, sí veo espacios tanto en Internet como en el croquis geográfico. Creo que ambos los podría entender con los conceptos de asimilación y acomodación. Espero no sonar cognitivista por ello. Internet o croquis geográfico, se construye una relación interactiva en que ni yo ni el espacio permanecemos iguales.

    El cambio del espacio en dicha relación se llama acomodación, y creo que sería fácil de relacionar también con el concepto de tecnología; pues tanto los edificios como los blogs (como éste) también son construcciones sociales.

    La asimilación es mi transformación en esa relación con el espacio: en palabras de Sara "... nos prescriben y proscriben, nos transgreden y limitan, dibujando unos contornos con unas formas y no otras que delimitan nuestro self."

    No habría uno estático y otro móvil, sino ambos en interacción. Creo que es la manera como en este momento entiendo la situación, como para poder hacerme el loco frente a la duda por un rato más :)

    ResponderEliminar

NOTICIAS UMANSENRED

Puedes encontrar algunos de nuestros artículos y publicaciones en:

"What is Matter? Never Mind! What is Mind? No Matter!"

Calambur citado en Toulmin, Stephen (1990), Cosmópolis. Els transfondo de la modernidad. Barcelona: Península. Pág. 207.

Síguenos en Facebook

Y en Twitter

o por correo electrónico