30 noviembre 2008

Más sobre metáforas

¡Hola!

Cuando Adriana, Montse, Sara y yo mismo elaboramos el artículo "Emociones Tecnológicas. Dinámicas de Consumo Afectivo de las Tecnologías de Relación" publicado en Teknokultura nos planteamos definir una categorización de las emociones que aparecían en los textos recogidos en la investigación de JovenTIC que fue la base del citado artículo. En un principio tratamos de encontrar emociones en "estado puro": amor, deseo, ira, y cosas así. Vimos que derivábamos hacia categorías propias de la Psicología mainstream. Tras no pocas interesantes, apasionantes y emocionantes discusiones decidimos cambiar el punto de vista. En lugar de situarnos como expertas/os leímos las declaraciones de los informantes intentando situarnos en su lugar. Éllos no hablan de emociones en sí, sino de procesos: juegos, cadenas, chistes,... todos ellos relacionales. Decidimos entonces usar esos procesos metafóricos como matrices y fueron ellos el eje de nuestro análisis del contenido. El resultado fue bastante satisfactorio. Además de divertido y novedoso para nosotras/os. En lugar de inventarnos emociones (las mainstream son inventos culturales; eso no quiere decir que no tengan validez en un lugar y momento dados) aceptamos que las metáforas que los adolescentes usaban para describir sus relaciones a través de las tecnologías eran válidas para nuestros objetivos de análisis.

Me permito copiar un extracto del artículo. ¡Saludos!!!


Las metáforas como forma de articular la realidad

No siempre es fácil darnos cuenta de las metáforas que usamos y que, más allá de una
herramienta o recurso lingüístico, construyen realidades. Utilizamos metáforas como formas de habla sobre realidades imaginarias e imaginarios y sus dimensiones instituidas (Lizcano, 2006). De este modo nos permiten articular la realidad y explicitar aquello hacemos con ella. Una emoción puede tomar múltiples y cambiantes direcciones según el sentido que se le dé. El
intercambio de símbolos no es neutral, sino que son los mismos adolescentes que los adjudican y crean al interaccionar, donde el consumo de emociones tecnológicas se convierte en un proceso de relación dinámico, constructor de múltiples realidades y subjetividades. Así y para dar inteligibilidad a las emociones y afectos encontrados, hemos utilizado metáforas emocionales, tecnológicas y matrices, que nos sirven para designar lo que los jóvenes hacen con el habla - emociones e identidades- para analizar las dinámicas de consumo emocional.

1 comentario:

  1. Definitivamente sus formas de hacer investigación va muy en línea con mis gustos dentro de tal actividad social :)

    ResponderEliminar

Puedes encontrar algunos de nuestros artículos y publicaciones en:

"What is Matter? Never Mind! What is Mind? No Matter!"

Calambur citado en Toulmin, Stephen (1990), Cosmópolis. Els transfondo de la modernidad. Barcelona: Península. Pág. 207.

Síguenos en Facebook

Y en Twitter

o por correo electrónico