25 marzo 2009

Métodos Alternos de Resolución de Conflictos (MARC)

(Foto: El País)

¡Hola!

Alguna/o de los que participamos en este blog estamos siguiendo en la UOC un postgrado sobre Cooperación humanitaria, paz y sostenibilidad integrado en un master de Conflictología. Se contemplan diversas orientaciones sobre el conflicto, tanto desde un punto de vista social (interesantísimo para cuestiones relacionadas con los Diálogos productivos) como terapéutico, sin dejar de lado cuestiones neurológicas, de derecho, políticas y otras.

Me permito apuntar algunas reflexiones básicas. ¡Espero vuestros comentarios!

¡Gracias!!!

Josep

Conflicto: entre la teorización y la praxis. In memoriam Ignacio Martín-Baró (asesinado en 1989 por el ejército de El Salvador)


“... su quehacer (el del psicólogo) tiende a centrar de tal manera la atención en las raíces personales de los problemas, que se echa en olvido los factores sociales (...) Con este enfoque y esta clientela, no es de extrañar que la Psicología esté sirviendo los intereses del orden social establecido; es decir, que se convierta en un instrumento útil para la reproducción del sistema.” Martín-Baró, Ignacio (1998) Psicología de la liberación. Madrid: Trotta. Pág. 167.

- ¿Qué es el conflicto?

Parece comúnmente aceptado que el conflicto es algo “natural”, consustancial a la especie humana. Eduard Vinyamata, sin embargo, no lo contempla así. El autor enfoca el análisis del conflicto desde un punto de vista relacional, llegando a afirmar que es “… el resultado de un error en el desarrollo de nuestras relaciones,…” (2001, pág. 14) y que puede afectar no sólo a la degradación de las mismas, sino también a su progreso. Enfoque que adopta también Vall (2008, pág. 7), citando a Rubin, “el conflicto es una industria en desarrollo”.

Asumo este punto de vista no biologicista ni determinista. Aunque parece que el conflicto es algo universal y común a todas las culturas, entiendo que no existe El Conflicto en sí, sino los conflictos. Existen muchos conflictos y a muchos niveles –desde el micro al macrosocial- que no pueden ser analizados desde un único punto de vista.

Se me hace difícil construir una definición absoluta, verdadera y que pueda generalizarse del término Conflicto. Más que a la raíz de la palabra atiendo a su significado.

- ¿Cuál es su significado?

Smith y Mackie (1995, pág. 600) ofrecen la siguiente definición: “El conflicto es la percepción de la incompatibilidad de los objetivos: lo que desea una parte es considerado por la otra parte perjudicial para sus intereses”. Obsérvese detalladamente la definición: “...es la percepción ... es considerado...”. Extraigo que es algo percibido y considerado, y, como tal, socialmente construido. Este argumento refuerza mi idea de que el conflicto es algo social, no genético, ni predeterminado.

El Conflicto no es algo estático ni predefinido. Se construye día a día, minuto a minuto; y se va redefiniendo por sí mismo en su constante manifestación procesual en el seno de los diversos entornos sociales. No hay “un” o “el” Conflicto.

El significado, pues, del conflicto tiene que ver con la imagen que la persona, grupo social o institución construye del mismo. “La gente que está en conflicto percibe y reacciona ante la amenaza que le inspira la imágen más que ante la valoración realista de su adversario” (Beck, 1999, pág. 31). Esta imagen puede ser positiva, contemplando el conflicto como una puerta abierta a posibilidades de cambio. O negativa, dando lugar a patologías mentales o situaciones de institucionalización de la violencia; la guerra, por ejemplo.

- ¿Cómo afecta a las personas?

De la propuesta de Smith y Mackie se extrae también que el conflicto afecta a los objetivos e intereses de las personas, lo que Vinyamata llama necesidades. Objetivos, intereses y necesidades no se dan en el aislamiento sino en la relación. Desde este punto de vista los conflictos afectan a las personas en sus múltiples interacciones cotidianas, desde las más íntimas (identidad, de pareja, familiares) a las más públicas (entorno laboral, sociopolítico, económico). Si los conflictos afectan al deterioro de las relaciones generan no pocos problemas tanto mentales como sociales.

Por otro lado, la institucionalización del conflicto tiene que ver con la legitimación del Poder. Sin ejercicio del Poder no existe Conflicto. Los poderes públicos se autolegitiman legislando en base a abstracciones. Berger y Luckmann (1968, pág. 150) afirman que "Cuanto más abstractas resultan las legitimaciones, menos probabilidad existe de que se modifiquen según las cambiantes exigencias pragmáticas", llegando a la conclusión de que ciertos elencos llegan a dedicarse exclusivamente a legitimar de este modo la conflictividad social. El Poder institucional es, consecuentemente, fuente constante de conflictos.

- ¿Cómo podemos gestionarlo?

Si el conflicto es algo percibido, construido socialmente, ¿será suficiente con cambiar esa percepción, con deconstruirla para eliminarlo? No siempre es tan sencillo.

La gestión del especialista en Conflictología es compleja. Precisa partir de la observación de la cultura popular –de los usos y costumbres- hacia los modelos de institucionalización de los mecanismos del Poder. Se hace preciso utilizar el microscopio analítico para detectar los procesos implícitos, muchas veces no suficientemente patentes, del conflicto. Pero no es bastante con poner al descubierto sus causas y orígenes. Ni siquiera con proponer soluciones más o menos estereotipizadas e institucionalizadas basadas en Derecho y Normas.

Entiendo que es necesario orientarse a las soluciones más que al problema en sí, dejando de lado las dicotomías; admitiendo las diferencias y discrepancias (Vall, 2008). Cuando el conflicto se hace patente se ha producido un deterioro de la simbolización relacional, de la percepción del otro; de sus objetivos, intereses y necesidades. Reconducirlo apreciando la diversidad y discrepancia no es tarea fácil. Entiendo que es necesaria la intervención de las partes; no sólo de agentes institucionales externos. Algunas orientaciones que proponen la agencia de los implicados en determinados conflictos son la Investigación Acción Participante inspirada por, entre otros, Martín-Baró; o las nuevas Terapias narrativas enfocadas a la solución del problema. Creo que estas –y más- orientaciones pueden tener algo que decir en el campo de los Métodos Alternos de Resolución de Conflictos.

- Referencias

Beck, Aaron T. (1999) Prisioneros del odio. Las bases de la ira, la hostilidad y la violencia. Barcelona: Paidós.
Berger, Peter L. y Luckmann, Thomas (1968) La construcción social de la realidad. Buenos Aires: Amorrortu.
Smith, Eliot R. y Mackie, Diane M. (1995) Psicología social. Madrid: Editorial Médica Panamericana.
Vall Rius, Anna (2008) Derecho y métodos alternos de resolución de conflictos. Barcelona: UOC.
Vinyamata, Eduard (2001) Conflictología. Curso de resolución de conflictos. Barcelona: Ariel.

Josep Seguí
Marzo, 2009

4 comentarios:

  1. Recién estoy en el tema del conflicto y el acoso con un grupo de adolescentes que están atacando abiertamente a dos de sus compañeros y donde veladamente "el chisme" también se vuelve un arma de ataque. Hemos revisado material legal, derechos humanos, analizado una película y realizado dinámicas, voy picando piedra porque como mencionas "Cuanto más abstractas resultan las legitimaciones, menos probabilidad existe de que se modifiquen según las cambiantes exigencias pragmáticas".

    Me ha sido grato e interesante el maetrial, ojalá pudieras compartir más!!!

    gracias

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  2. Implicada: prometo compartir todo lo que pueda. Cuenta con ello. Por cierto, la cita no es mía, eh? sino de Barger y Luckman. Si no conoces el libro te lo recomiendo. No sólo es fundamental en cuanto al Construccionismo social, sino que toda la parte que analiza la institucionalización de las relaciones de poder y el conflicto es muy esclarecedora. En mi opinión, efectivamente, hacer explícito lo implícito -"picar piedra"- es un método fundamental en la resolución de conflictos. ¡Muchos ánimos con el caso que nos explicas!

    Ah, por cierto. Acabo de enlazar con tu blog. Me ha extrañado mucho no haberlo hecho antes. Es muy bueno. Tu última entrada es fenomenal!!! No os la perdáis!

    Josep

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  3. Hola :) Implicada, qué rico volver a leerte por acá

    Tengo unos colegas, sistémicos y socioconstruccionistas, que trabajan proyectos sobre MARC en contextos educativos; voy a ver si me permiten alguna información para publicarla en el blog.

    También quería mencionar de paso que acá en Colombia, un grupo de psicólogos se inspiraron en el profesor Martin-Baró y formaron la Corporación Cátedra Abierta Ignacio Martín Baró. Conzoco una joven que apenas está comenzando a estudiar psicología pero ya es toda una psicóloga social. Creció dentro de la Cátedra y se nota su pasión cuando uno le pregunta por el tema. Espero poder darles alguna información de la Cátedra de boca de ella.

    :)

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  4. Cómo usar los diferentes recursos generativos para crear oportunidades y herramientas en la resolución de conflictos laborales y así construir nuevas visiones de futuro.

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"What is Matter? Never Mind! What is Mind? No Matter!"

Calambur citado en Toulmin, Stephen (1990), Cosmópolis. Els transfondo de la modernidad. Barcelona: Península. Pág. 207.

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