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IMPORTANTE >>> "Construccionismo social" no es una marca registrada ni comercial ni nada parecido. Los promotores de este blog no somos ni queremos ser "gurús" ni "introductores" ni "inventores" ni "abanderados" de nada. Creamos este espacio hace ya más de diez años con la única intención de que sirva para la difusión y el debate sobre el CS. Como dice Ken Gergen "El CS no pertenece a nadie...".

Tampoco tratamos, por supuesto, de "adoctrinar" a nadie...

02 abril 2009

Donde hay vida hay conflicto

“Donde hay vida hay conflicto”.
(1959, a Touzard 1981, p.41)


Hola! me gustaria compartir con vosotros un escrito sobre el conflicto e invitaros a debatir sobre éste tema tan interesante.
¿Que entendeis por conflicto? ¿Como lo vivís en vuestro dia a dia? ¿ Y qué debemos hacer? Pensáis que lo debemos controlar? erradicar, evitar, controlar, superar...quizás? ¿Un conflicto, se tiene?

En base a la idea de un orden, un derecho, una libertad, podemos elegir si girar a la derecha o a la izquierda, si ir al cine o al bar, o qué es mejor a largo o a corto plazo. La ciencia, la política, la moral, las religiones y la economía, configuran parte de nuestras vidas y conflictos cotidianos. No tenemos conflictos en el vacío social. Probablemente si estuviéramos en una isla desierta, no podríamos saber si somos buenos ciudadanos o si nos apetece ir al cine o al teatro.



Podemos encontrar muchas definiciones de conflicto, a veces afines entre sí e incluso antagónicas
, pero también complementarias, ya que si las tomamos en su conjunto, como la metáfora de los ciegos que tocan partes distintas del elefante, vemos que todas estas miradas, pueden ayudar a hacernos una idea de lo que entendemos por conflicto, sin dejar de ser rigurosos. Los conceptos de ying y yang oriental nos aportan una visión complementaría e integrada, haciéndonos saber que los dos polos se complementan y toman sentido por la existencia del otro, es decir, son dos caras de la misma moneda.

Asímismo, los budistas nos recuerdan que, una de las grandes verdades, es que el sufrimiento existe –sí-.

Actualmente occidente, ya no esta en auge la visión pesimista realista de la vida de hace unos años, ahora se apuesta por la obligación de sentirse bien y evitar los conflictos y el sufrimiento. De forma que inconsciente o conscientemente nos situamos, en un polo de bienestar “” y rechazamos el otro hasta el punto de desterrarlo de nuestra experiencia, de hacer "como si no fuera con nosotros".



Los conflictos, como algunas emociones (el sufrimiento, la ansiedad, el estrés, el pánico, la infelicidad, la timidez...) quedan generalmente, relegados a nuestro mundo interno y privado, al “lado oscuro de la fuerza” y creemos que hace falta erradicarlos, superarlos, como la maleza. Por ello, se nos dispone con varias tecnologías dispuestas para tal fin - consultas psicológicas, denuncias, juicios, terapias, libros, cursillos y otras..-

Todo esto casa con el precepto grabado a fuego por los medios de comunicación, textos científicos y libros de autoayuda, que dice que por poder ser felices, hace falta controlar los conflictos.
Los acontecimientos privados son una construcción social al igual que las reacciones que tenemos. Los códigos sociales y los repertorios interpretativos son los que nos permiten etiquetar una situación de conflictiva.

El construccionismo social dice que nuestra experiencia subjetiva es el resultado de los discursos en qué nos encontramos inmersos culturalmente (Burr, p64) y pone el acento en el papel fundamental del lenguaje (verbal, no verbal..). A veces, solo hace falta cambiar el nombre -“dificultades”, “errores” “oportunidades”- para que se abran nuevas vías de transformación.


Según Vinyamata, el conflicto parte de la base de una necesidad-miedo-acción. Sin olvidar que las definiciones, están hechas por humanos, en cada época y situación social e histórica se ha ido viendo de formas contingentes, idiosincrásicas y cambiantes de conflictos y su gestión. A lo largo de nuestra vida, los conflictos han variado, nuestra forma de gestionarlos también. Es decir, ha sido un proceso de definición y redefinición constante, y en ningún caso nos encontramos ante un hecho estático y cerrado.


«La humanitat sencera no és feta sinó de casos particulars,
la vida és creadora de diferències i cap «reproducció»
no dóna mai copies exactes.

Tothom, sense excepcions, posseeix una identitat composta. [...]

( Maalouf, Amin. Les identitats que maten)

Actualmente acostumbramos a psicologizar tanto nuestra vida, y no es extraño que llegados a este punto, nos preocupemos de sobremanera y busquemos explicaciones psicológicas o clínicas a nuestros conflictos, entendidos como sensaciones internas que crean malestares y es necesario erradicar.

Siguiendo lo expuesto por Vinyamata, no se trata tanto de evitarlo, ignorarlo o erradicarlo, sino más bien de comprenderlo.

“Los conflictos son el motor y la expresión
de las relaciones entre personas”.
( Vinyamanta. Conflictologia. p.81. )

Pocas veces nos lo planteamos como un proceso y no un hecho problemático, como algo inherente a la vida y a las relaciones cotidianas y mucho menos que pueda representar una oportunidad de cambio. Pensándolo bien, sería muy tedioso y estresante, no percibir conflictos ni cambios internos o externos por parte de nuestros sentidos!

Las posibilidades de gestión de conflictos son diversas. De pequeños ya negociábamos en nuestros juegos para no acabar siempre peleados y pegándonos. Entre los métodos alternos de resolución de conflictos (MARC) encontramos la negociación, la mediación, la conciliación, el arbitraje, entre otros. La negociación, por ejemplo, es una forma que hemos aprehendido de forma espontánea pero no siempre resulta adecuada. Podemos utilizar herramientas distintas segun el caso concreto.

La negociación , por ejemplo, en mi vida la estoy utilizando a diario en muchos ámbitos y no sólo es un arte propio y natural de las mujeres, como afirman algunos manuales, sino que está al alcance de toda la humanidad.


Quizás en un conflicto, no se trata de volver a enfrentar los dos lados de la fuerza y establecer un vencedor y un vencido, sino de satisfacer los intereses por ambas partes pasando por soluciones consensuadas no violentas y facilitar comportamientos distintos a los que han generado el conflicto.


Referencias

Burr, V. (1996). Introducció al construccionisme social. Barcelona : Proa.
Vinyamata, E. (2001).Conflictología. Barcelona:Ariel.
Wilson, C. Luciano, C. (2008). Terapia de aceptación y compromiso (ACT). Madrid: Piramide.



:-)besos

7 comentarios:

  1. Genial la entrada, Sara? por lo que dice y como lo dice, asi como por la presencia de las imagenes que refuerzan el sentido del contenido y hacen que cale más hondo.
    La he leido después de escribir mi comentario a la entrada anterior, y no podia dejar de sorprenderme de constatar nuevamente lo que habia dicho hacia un minuto en mi despedida, gracias, gracias, gracias!!

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  2. También disfruté mucho la lectura de tu entrada. La redacción fue sencillamente deliciosa.

    Sólo quería compartir algo que creo que algunos ya habían leído o escuchado:

    Wittgenstein, en sus "Investigaciones Filosóficas", declara que los problemas filosóficos son realmente problemas del lenguaje. Por tanto, él consideraba que no podían ser resueltos sino disueltos a través de su uso en el lenguaje.

    La profesora Anderson, en "Conversación, Lenguaje y Posibilidades", lleva la idea de Wittgenstein a la terapia. Ella no concibe soluciones a los problemas terapeúticos. Para ella, se aprovecha el espacio terapeútico cuando a través del uso del lenguaje dichos problemas simplemente logran ser disueltos.

    Entonces, relativizan el concepto de "conflicto", bueno "problema", tal y como lo está sugiriendo Sara =D

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  3. Deliciosa sería una palabra que lo definiría muy bien que no mal ;-)

    Jugar con las palabras es algo que nos va moviendo entre diferentes polos, no? Blanco y negro, bien o mal...ostras, quizás aceptar las cosa tal y como son o aún mejor, problematizarlas, construir nuevos significados y realidades. Canviar la realidad? Nuestros discursos internos: "no soy una víctima ya que soy un superviviente y estoy en ventaja respecto a otros."

    Us continuo llegint, Sara i Pepet!

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  4. Gràcies Sandra!!!

    Som per aquí ;)

    Josep

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  5. Hola, me gusta tu aportación, pues en una época como la nuestra hablar de estos temas resulta fundamental. Como lo comentas tendemos a pensar el conflicto como algo negativo, dejando de lado su potencial como catalizadores de cambio. Tal vez sólo incluiría otra dimensión, la del poder. Al menos a mi me resulta interesante el cruce entre esos dos fenómenos: poder y conflicto, las implicaciones de esta relación, creo, podemos constatarla en nuestros ejercicios profesionales, y por supuesto en nuestra vida cotidiana. Saludos.

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  6. Hola, me gusta vuestro blog, pero este tema me parece muy interesante, comparto vuestra opinión sobre comprender el conflicto que en cierta manera es comprendernos a nosotros/as mismos/as,:)

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  7. Muchas gracias, María del Carmen!!!

    Pues sí, esa es exactamente una parte de nuestro punto de vista. El enfoque que adopta Sara en esta entrada va, en mi opinión, bastante por ahí. Entonces no se trataría tanto de negar el conflicto o luchar contra el mismo, como de intentar entenderlo en su génesis y consecuencias. Así, entendiendo el conflicto (en un sentido general) y los conflictos (ya con más concreción), efectivamente, nos entendemos un poco a nosotras/os mismas/os...

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Calambur citado en Toulmin, Stephen (1990), Cosmópolis. Els transfondo de la modernidad. Barcelona: Península. Pág. 207.

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