12 mayo 2009

Construccionismo social. II, Anti-invidualismo

Pablo Picasso. Las Señoritas de Avignon. 1907. Museo de Arte Moderno (MOMA). Nueva York

Eo!

Siguiendo con mis propuestas de reflexión sobre los puntos de vista construccionistas de eso psicológico que somos las y los humanas/os hoy lo hago sobre el famoso individualismo.

Por si a alguien le suena mal quiero decir que el poner la palabra "anti" delante de los conceptos cuya deconstrucción propongo significa que sí, que el Construccionismo no es una corriente sólo teórica. Ser "anti"-algo significa acción. Signfica actuar contra algo. En este caso contra el mito del individualismo.

Anti-individualismo.- El centro de interés del psicólogo socioconstruccionista se traslada del individuo a los procesos de interacción social.

No somos individuos. No somos entes aislados del entorno. Supongo que esto es poco discutible. Pero ¿cuál es el grado de discusión, de relativización del término "individuo"?

Si contemplamos un poco la evolución histórica del concepto resulta que no aparece hasta la Ilustración -el individuo racional cognosciente y descubridor de la realidad física de sí mismo y de su entorno; la ciencia empírica-; se refuerza durante el Romanticismo -el ser individual sufriente por ser poseedor de un destino trascendente que supera la realidad que le envuelve- y se absolutiza en la Modernidad -la ciencia teórica, empírica, el psicoanálisis, el positivismo, el capitalismo-.

La Postmodernidad -tan criticada y tan divertida!- nos resitúa ante nosotras y nosotros mismos. Ya no somos individuos. Somos seres relacionales. Somos imposibles sin la poliglosia (y la heteroglosia -Bakhtin; escribo desde la cama. Mañana daré algunas referencias. Perdón-), sin el carnaval dialógico. No nos podemos pensar a nosotras/os mismos sin las y los demás. Todo lo que somos lo somos en tanto que nos relacionamos, que hablamos.

Pensarnos así cambia totalmente la òptica, el punto de vista del análisis de eso tan puñetero que tiene que ver con qué somos las personas. Ya no importan los insights o el autoconocimiento. El crecimiento personal o el aprendizaje cambia su sentido. Somos en relación. Aprendemos y nos desarrollamos en común, en colectividad.

No somos pensables -sea pensar lo que sea- como entes autónomos, ajenos a lo social, histórico y contingente.

Somos discutibles como procesos sociolingüísticos. Somos narraciones. Y las narraciones nunca pueden ser algo personal; se producen en el enclave del dialogismo. Somos procesos. Personas en proceso... relacional.

¡Continuaremos!!!

Josep

7 comentarios:

  1. Estoy en totalmente de acuerdo! Precismente hace unos dias discutiamos -casi más que dialogar-en uno de los foros de la UOC sobre un tema parecido o relacionado (o el mismo: el lenguage). De hecho todo empezo por con algunas cosas sobre la filosofia analítica [aplicada] (o inaplicable)

    Saludos!

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  2. Es curioso, que a mi entender, aparezca el individualismo cuando las distancias se acortan y la masificación aparece... Es posible que sea esa misma unión física y relacional, sobre todo, la que hace necesaria la disección?
    Y si es necesaria la disección no partiriamos de la agrupación?
    Pareceria que cuanto más juntitos, menos revueltos quisieramos estar aunque parezca una contradicción.
    Y es que quzás y solo quizás, sin los otros no existirian los nuestros, por oposición, y sin los nuestros, como referencia, no seria necesario el uno como diferenciación.

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  3. ¿Los nuestros por oposición?
    No te entiendo amiga mone... :-)
    Josep

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  4. Después escribiré en relación a la entrada.

    Sólo quería comentarles que hoy, aún en Colombia Mayo 15 por los siguientes 45 min, es el Día Nacional del Profesor. Así que quería aprovechar la ocasión para felicitar a tod@s mis compañer@s que en uno u otro momento participaron en el bello acto de la enseñanza.

    Un aplauso y abrazo para ustedes :)

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  5. Pepet, yo dira que no tiene razón de ser un nosotros sino existe un vosostros, por eso lo de la oposición que permite y facilita la identificación.
    Pero delante de un nosotros aparece la necesidad de diferenciación, para evitar la despersonalización, y quizás como medida de protección para poder escapar en un momento dado (siempre que el contexto sociohistórico permita esta posibilidad) podria ser que apareciera el individualismo.
    Me he metido en un jardín, o se entiende lo que intento transmitir?
    Un pelín liadillo, ya lo sé, pero no sé decirlo de otro modo por escrito... creo que requeriria una cervezilla de por medio y olores compartidos para ser más inteligible, jijiji,

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  6. Lo que comentaste Mone me hace pensar en Vigilar y Castigar (2002) de Foucault: "(...)a cada cual su lugar, a cada cual su cuerpo, a cada cual su enfermedad y su muerte, a cada cual su bien, por el efecto de un poder omnipresente y omnisciente que se subdivide él mismo de manera regular e ininterrumpida hasta la determinación final del individuo, de lo que lo caracteriza, de lo que le pertenece, de lo que le ocurre." Mejor dicho, el nacimiento del individuo como una necesidad ante el miedo a las plagas y los males de las masas. ¿Cómo una mirada a veces tan desconfiada como la del libro puede seducirme tanto?

    JOSEP: Aprovecho para preguntarle, ¿qué pasó con la actividad en la que quería que participáramos?

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  7. Gracias Gerardo, por la cita de Foucault.
    En cuanto a la actividad dentro de un rato publico una entrada con mi idea y le pido a Sara que ponga un enlace directo en el menú. Es un trabajo que puede durar meses y que puede ser apasionante y sus resultados impredecibles... pero seguro que hiperdivertidos!!!
    Enseguida tendréis noticias mías... jejejejej,
    Josep

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Calambur citado en Toulmin, Stephen (1990), Cosmópolis. Els transfondo de la modernidad. Barcelona: Península. Pág. 207.

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