23 octubre 2009

Generación replicante (II)

(Foto: producción propia)

Esta entrada viene a cuento de la de Gabriel de hoy mismo. Tocas algunas cuestiones que me tocan de cerca :). Y complemento tu aportación con una entrada y no con un comentario porque así puedo poner fotos y enlaces y todo eso...

- Conozco más o menos el trabajo de Carles Feixa. Entre otros he estudiado a fondo sus artículos "La habitación de los adolescentes" (Papeles del CEIC, 16. Mayo 2005) y "Los hijos en casa: ¿hackers o hikikomoris?" (Comunicación y Pedagogía-Infodidac, 208. 2005). Sus puntos de vista son muy interesantes y me gusta mucho su teoría de los síndromes (por decir algo) de Tarzán, Peter Pan y Blade Runner.

- Estoy retomando la cuestión de la replicación que ya traté hace algunos meses en este blog:

- Blade Runner: hacia el fin de la seducción (I)
- Blade Runner: hacia el fin de la seducción (II y III)
- Blade Runner: hacia el fin de la seducción (IV y V)
- Blade Runner: hacia el fin de la seducción (VI)
- Blade Runner: hacia el fin de la seducción (y VII)

- Retomo esta cuestión porque estoy trabajando sobre la clonación social, algo parecido a la replicación de la novela de Dick y la película de Scott (mi favorita del mundo mundial, por decirlo así).

- Ilustro lo de la clonación social con una foto que hice ayer mismo en el metro cuando volvía a mi cubículo humanoide.

- Hoy mismo, en el metro again, pensaba en esa especie de moda clónica y replicante de ir todo el día enganchadas/os y conectadas/os a través de nuestros auriculares a nuestros i-pods y teléfonos móviles. Los auriculares nos igualan al tiempo que nos aislan, según parece.

- No creo que nos aislen. Al contrario, nos comunican. Nos comunican con realidades, músicas sensaciones y emociones que se producen ahí aunque no estén físicamente presentes. Si me permitís personalizar yo hoy he estado comunicado y relacionado con David Bowie y Fleetwood Mac. Y con todo el entramado psicosociotécnico que supone el propio aparato, su simbología, su producción y su extensionabilidad de mi propio cuerpo.

- Nos igualan, pero no nos idiotizan. Ningún clon es igual a otro. Seguramente tienen la misma base genética (y ahí me pierdo un poco, o la genética me pierde a mí). Mejor dicho, seguramente todos los clones tenemos la misma base genética. Pero después cambiamos. Las chicas de la foto hacían lo mismo que yo: ir en el metro hacía sus cubículos (antes casas, hogares) escuchando música. ¿Son iguales -en un sentido gris, de "curva normal"- entre ellas? ¿Son iguales que yo?

-Ellas son adolescentes y están en proceso. Yo soy adulto, ¿estoy acabado, terminado?

- Adolescencia y adultez son mentira.

- Aislamiento e igualdad también.

- Los replicantes de Blade Runner son conscientes de que tienen un problema: no tienen emociones. Las tendrán.

- Como las fuimos adquiriendo nosotros; replicantes y clones también.

A pesar de que en esta entrada he intentado seguir una lógica discursiva-semiótica quien haya sido tan amable de leer estas letras igual se ha perdido un poco. Tranqui; yo también.

- Espero -a pesar de la academia- seguir perdiéndome durante todo lo que me queda de vida clónica/replicante.

:-)

¡Saludos!!!

Josep

2 comentarios:

  1. Ya me imaginaba que la entrada de Gabriel iba ser demasiado tentadora para Josep ; )

    Con este comentario sólo quería promover la lectura de estos temas ofreciendo el enlace al libro: ¿SUEÑAN LOS ANDROIDES CON OVEJAS ELÉCTRICAS? En mi caso, la entrada de Gabriel me tentó más a descargar el libro, y ya decidí que lo leeré apenas termine "El Nombre de la Rosa" (ya voy como en la p. 250 de más o menos 400 =D ). Además, es una gran noticia que el libro de Dick sólo tiene 150 páginas, ¡hace mucho que no tenía en frente de mí una novela de tan corta extensión!

    Pero si aún te parece demasiado largo y cuentas máximo con dos horas para este asunto, también te comparto el enlace para ver en español/castellano la pélicula directamente por Internet: BLADE RUNNER.

    ¿Pueden creer que en mi caso pongo excusas para ver la película pero no tengo reparos en leer un libro más? =S

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  2. ;-)

    ¡Muchas gracias por los enlaces, Gerardo!!!

    Josep

    ResponderEliminar

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"What is Matter? Never Mind! What is Mind? No Matter!"

Calambur citado en Toulmin, Stephen (1990), Cosmópolis. Els transfondo de la modernidad. Barcelona: Península. Pág. 207.

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