02 octubre 2009

Otra entrada sobre celulares (¿o moviles?)

Saludos.

¿Qué les parece la siguiente linea narativa?

"de la curiosidad técnica al entretenimiento a la necesidad personal"

Salud.

g.

“La tecnología se fusionará con el hombre”: Martin Cooper

El inventor del teléfono celular, actual ganador del premio Príncipe de Asturias 2009 (ciencia), fue ponente el pasado jueves 24 de septiembre en la Semana de la Ciencia y la Innovación en las instalaciones del Instituto de Ciencias y Tecnología del Distrito Federal (ICyT)

Salvador Medina Armienta* y Fernán A. Osorno**

Pocas veces el arte inspira avances tecnológicos radicales, pero eso es lo que le sucedió a Martin Cooper. Veterano de la guerra de Corea, Cooper comenzó a trabajar para la empresa de telecomunicaciones Motorola. Por las noches asistía a clases en el Instituto Tecnológico de Illinois y para 1957 había conseguido una Maestría en Ingeniería Eléctrica.

Un día a finales de los años sesenta, viendo la televisión, Cooper tuvo el dejo de inspiración que marcaría su vida y de las tendencias tecnológicas durante las siguientes décadas. En el programa de ciencia ficción Star Trek vio un aparato que le provocó curiosidad. El Capitán Kirk, entonces representado por el icónico William Shatner, utilizaba un comunicador inalámbrico dentro de su nave. Fue eso lo que llevó a Cooper a crear el teléfono celular.

Martin Cooper es considerado por la revista Times como uno de los mejores inventores en la historia de la humanidad, aunque una afirmación de ese estilo es complicada de asimilar, pues a un lado salen nombres de genios intocables como Da Vinci, Fleming, Arquímedes y Galileo, personalidades no sólo con un momento de lucidez, sino que las consecuencias de su inquietante sed por el conocimiento han cambiado el desarrollo de la humanidad.

Algunos otros como Cooper a lo mejor ni siquiera imaginaron las repercusiones de su descubrimiento; éste cobró vida para extender su genialidad hacia la línea del tiempo. Una posible explicación por la que pocos repiten su nombre al mismo ritmo que otros inventores es que Cooper será de los personajes superados por sus creaciones, como se ha llegado a decir de Cervantes con El Quijote.

El inventor del teléfono celular, actual ganador del premio Príncipe de Asturias 2009 (ciencia), y ponente el pasado jueves 24 de septiembre en la Semana de la Ciencia y la Innovación en las instalaciones del Instituto de Ciencias y Tecnología del Distrito Federal (ICyT). La semana de conferencias (del 21 al 25) fue inaugurada en el Palacio de Minería y participaron, entre otros académicos, cinco premios Nobel como el químico mexicano Mario Molina o los ecónomos Eric Maskin, Robert Engle y Edmund Phelps (Estados Unidos) y Ferid Murad (Estados Unidos), del campo de medicina.

El camino tecnológico
Con temáticas como ciudad saludable y sostenible, conectividad y tecnología y ciudad educada en ciencia y tecnología, los objetivos del ICyT eran impulsar a representantes de estos importantes temas, con empresas nacionales e internacionales y entidades gubernamentales, al diálogo para generar colaboraciones y vías de cooperación para el desarrollo de la ciencia y tecnología.

En su conferencia “El pasado, presente y futuro de la comunicación inalámbrica: de la curiosidad técnica al entretenimiento y a la necesidad personal”, Cooper expresó que la revolución tecnológica todavía no ha ocurrido, pues los celulares todavía comparten funciones comunes en las computadoras. La revolución vendrá cuando los las funciones de los celulares sean determinadas por las necesidades de sus usuarios, quienes tendrán un mayor acceso a la tecnología porque ésta bajaría de precio sustancialmente. “Cuando se llegue a una revolución tecnológica, los costos bajarían para hacerse accesibles a más usuarios y así los servidores deben abrirse para contar con más aplicaciones que finalmente generarían más ganancias”.

Un ejemplo de este camino que ha sugerido Cooper son las aplicaciones de los nuevos teléfonos, principalmente el Iphone, en los cuales ya se pueden llevar a cabo funciones cotidianas en las computadoras, como la interacción en redes sociales como Facebook y Messenger. De la misma manera, se pueden bajar programas no sólo recreativos que llenen las necesidades de los usuarios, como la búsqueda de restaurantes, bancos, servicios públicos, etcétera.

“Hacerlo mejoraría una gran cantidad de servicios básicos como transacciones bancarias, comerciales y de salud, que son necesarios para el correcto funcionamiento de la sociedad”, dijo justo antes de retirarse con una ovación.

La revolución tecnológica en el mundo de los celulares, según Cooper, va en la misma dirección que la biología: hacia la prevención de enfermedades. Mediante sistemas de monitoreo de las señales vitales, el celular podría prever posibles desequilibrios en el cuerpo que puedan atentar contra la salud del usuario; un ejemplo citado por Cooper es que cuando una persona sufre un ataque cardiaco, horas antes el cuerpo presenta cinco litros de agua sobrantes, el celular podría mandar un aviso para que el usuario reciba tratamiento apropiado.

Ello significaría un avance histórico pues si bien la tecnología es parte de la evolución del hombre, su fusión con el cuerpo humano le permitiría dar un salto hacia el siguiente paso evolutivo.

Qué esperar de la tecnología
La idea de la tecnología fusionándose con el hombre es antigua, pero no por ello menos innovadora. Si bien es cierto, como correctamente señala Cooper, que la revolución tecnológica no se ha dado, los pasos han ido sentándose desde hace tiempo. La constante lucha y competencia por crear el siguiente invento que revolucione el mercado de la tecnología permite al ser humano estar en contacto con nuevos medios y así entender hacia dónde irá el camino de la humanidad en los próximos años.

No se trata sólo de saturar el mercado de avances científicos; cada día más empresas renombradas dedican gran parte de su presupuesto a invertir en productos redituables que mejoren la calidad de vida del ciudadano ordinario. Además, la cooperación y retroalimentación entre varias de ellas ha provocado que la tecnología sea cada vez más accesible y común.

Martin Cooper señala claramente el futuro: la fusión entre hombre y tecnología es inevitable. No se trata simplemente de un acto de comodidad o superficialmente innovador; poder tener un registro inmediato de todo lo que pasa en nuestro organismo y crear una base de datos mundial permitiría tener acceso a grandes descubrimientos en áreas tan importantes como la medicina. Cooper, y muchos visionarios como él, entiende que la tecnología no es deshumanizadora, sino que, al contrario, permite acercarnos más a nuestra verdadera esencia.

* salvador@elhablador.com.mx.


Campus Milenio 339
(MIlenio Diario 01oct2009)

5 comentarios:

  1. By the way...

    Existira algo psicosocialmente relevante entre denominar al telefonino en términos del modo en que funciona la distribución de las señales que emite y recibe, o bien, en función de la manera en que lo utilizan sus usuarios (¿?)

    Salud.

    g,

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  2. Yo le preguntaba a Josep al respecto. Tal vez las denominaciones de celular y móvil inviten a comprensiones distintas. No me parece descabellado pensar que puedan evocar metáforas diferentes, y que como tal, no nos relacionemos con estos de exactamente la misma manera. ¿Será posible?

    Y hablando de Viaje a las Estrellas... en esa realidad de la ciencia ficción los Borg representaban la simbiosis entre humano y máquina. En los distintos relatos, los suelen pintar como una amenaza al dejar de comprenderse como individuos autónomos para entenderse como expresión de un colectivo mayor. ¿No suena algo parecido al socioconstruccionismo =P ? ¡¿Será que también somos pintados como una amenaza =O ?!

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  3. Muchas gracias, Gabriel, por tu aportación!!! Y a tí, Gerardo, por tu participación.

    En mi opinión lo que destaca del teléfono móvil es, Gabriel, su uso efectivamente. Y entiendo, Gerardo, que celular y móvil son metáforas complementarias.

    En definitiva el móvil/celular es una tecnología más. Y los humanos somos seres tecnológicos desde que nos inventamos la primera tecnología: el lenguaje. Lenguaje simbólico que nos hizo despegarnos de la línea evolutiva lenta y aburrida del resto de seres biológicos, que rompió con la tradición de la herencia genética y nos hizo ir a nuestra auténtica "bola".

    Luego vino el fuego, la agricultura, la rueda... el coche, la televisión, el avión... los antibióticos, el prozac... internet, los celulares... Todo ha hecho que ya seamos cyborgs, que no podamos ser pensados ni imaginados como entes no-tecnológicos. No hay nada en nuestra existencia -sea eso lo que sea- que no sea tecnológico. La naturaleza lo es, ya que la interpretamos en términos lingüísticos, o sea, metafóricos.

    Y esta forma de ver las cosas afortunadamente rompe con la dicotomía natural/artificial. Somos un compendio de todo ello. Y todo ello nos abre las puertas a pensarnos de manera diferente a la propia de la modernidad en la que todo estaba tan clasificado y ordenado. Nos abre las puertas a pensar en términos diferentes. Esa es la humilde intención de este blog. Pensar de manera diferente.

    ¡Muchas gracias por hacerlo y compartirlo!!!

    Josep

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  4. Saludos Gerardo.

    Creo que los personajes de "estar trek" que mencionas son percibidos como una amenaza porque su pertenencia a "un colectivo mayor" anula su individualidad... piensa que estamos hablando de una serie de los tiempos de la "guerra fria" cuando el prejuicio era que más álla de la "cortina de hierro" el "colectivo mayor" (partido, Estado) presuntamente anulaba la individualidad personal... de tal suerte, no creo que una situación así tenga que ver en absoluto con el socioconstruccionismo.

    Por otro lado, ¿quien pinta al socioconstruccionismo de "amenaza"? Será que no me entero de nada...

    Salud.

    g.

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  5. Touché Gabriel =P

    No sabiendo mucho sobre aquella raza híbrida interespacial, supongo que la diferencia más significativa es que el colectivo de los Borg se basan en la homogeneidad, o sea la anulación de la individualidad a la que se refería, y el colectivo por el que abogamos los socioconstruccionistas fomenta la diversidad y el descentramiento. Aunque personalmente no me gustaría relacionarlo con una expresión como la individualidad.

    ¡Definitivamente acá se escribe de todo! Eso incluye las relaciones entre el socioconstruccionismo y la ciencia ficción ; )

    Gabriel: Buenísimo el video de Blogstar y también los 10 consejos de Blog para Principiantes.

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"What is Matter? Never Mind! What is Mind? No Matter!"

Calambur citado en Toulmin, Stephen (1990), Cosmópolis. Els transfondo de la modernidad. Barcelona: Península. Pág. 207.

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