01 enero 2010

¿Existe la Historia como Ciencia?

(Foto: "2001, una odisea del espacio". Stanley Kubrick)


“Sincronía de las positividades, instantaneidad de las sustituciones, el tiempo es eludido, y con él la posibilidad de una descripción histórica desaparece.” (Foucault, 1969, pág. 279)


Quiero decir, ¿es posible una ontología de la Historia? ¿Una epistemología? ¿O es cuestión de hermenéutica metodológica?


La Historia no existe; existen historias. No es posible –epistemológicamente, pero tampoco metodológicamente- construir una narración creíble del llamado tiempo largo (Braudel, 1968), aunque sea este el discurso dominante en la amplitud de las ciencias sociales, considerando la Historia como una más. Es el episodio lo que da pistas sobre el devenir del tiempo, de ese tiempo eludido a que hace referencia Michel Foucault en la cita reproducida. Es la aparente simpleza de la vida cotidiana la que da consistencia a eso que llamamos Historia.


¿Es real; hay una razón ontológica en esta ciencia social? La cuestión, probablemente, y siguiendo a Duby (1988) tenga más que ver con la veracidad que con la realidad. No es posible, no es de recibo mantener cualquier discurso sobre la Historia, tampoco sobre la historia, tampoco histórico. En algún sentido –seguramente y sobre todo en el metodológico más que en ningún otro- es preciso construir las narraciones sobre bases sólidas, es decir, descubiertas –puestas al descubierto- y discutidas en el seno de lo académico. No hay verdades absolutas. Pero menos mentiras relativas. Y la historia (minúsculas intencionadas) se nos expone como una disciplina enormemente relativa, dotada de un relativismo extremo; relativismo -y extremismo- que muestra en toda toda su crueldad el ex catedrático de la UAB Tomás Ibañez en sus últimas obras, apelando al mismo como una especie de fruta prohibida (2005).


La Historia –especialmente la Prehistoria- está en los libros, en las academias; está en los museos. Está en laboratorios artificiales donde todo parecido con la realidad es bastante casual. La Verdad es la que se ha manipulado en largos procesos hermenéuticos hasta llegar a los laboratorios literarios, académicos y museísticos. Entonces no es realidad; es un poco menos mentira que la Mentira. Y eso ya es mucho.


Referencias:


Braudel, Fernand (1968). La Historia y las Ciencias Sociales. Madrid: Alianza.

Duby, Georges (1988). Diálogo sobre la Historia. Conversaciones con Guy Lardreau. Madrid: Alianza.

Foucault, Michel (1969/2002). La arqueología del saber. Buenos Aires: Siglo Veintiuno.

Ibañez, Tomás (2005). Contra la dominación. Variaciones sobre la salvaje exigencia de libertad que brota del relativismo y de las consonancias entre Castoriadis, Foucault, Rorty y Serres. Barcelona: Gedisa.


2 comentarios:

  1. Espero que se hayan divertido en la víspera de "año nuevo".

    El tiempo... vaya. Siendo hoy año nuevo, me pareció un perfecto momento para volver a ver "Antes del Amanecer", cortesía de Cinemax Latinoamérica. Hasta su nombre expresa cuán significativo es el tiempo para esta película; y cómo juegan entre sí nuestras invenciones de futuros, presentes y pasados.

    Disfruto ver esa película, me recuerda del placer de ser un voyerista sublimado (tomando prestado del lenguaje psicoanalítico); lo exquisitas que son las vidas humanas y la complicidad que podemos sentir cuando compartimos pequeños momentos con supuestos desconocidos.

    Viéndola en este momento de mi vida, no pude evitar pensar: está película podría ser muy didáctica, es un hermoso ejemplo de la belleza y lo significativo de la sencilla interacción humana, una buena posibilidad al querer comentar sobre socioconstruccionismo por primera vez con otra persona, por ejemplo.

    Vuelvo al tiempo.... la película constantemente me recuerda a éste, su ineludible presencia, y particularmente el valor que, por eso mismo, le otorga a cada momento que vivimos y que estamos por vivir.

    Decimos que hoy empieza un nuevo año; esa puede ser una excusa perfecta para honrar al tiempo, disfrutando de su protagonismo en obras como "Antes del Amanecer", además de en otras como las los sociólogos fenomenólogos: Alfred Schütz ("La Construcción Significativa del Mundo Social), y Peter L. Berger y Thomas Luckmann ("Construcción Social de la Realidad").

    Feliz día para tod@s : )

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  2. Saludos Josep.

    Vale la pena que comience por aclarar que no soy experto en socioconstruccionismo, así que si me equivoco, agradeceré las correcciones.

    Según lo entiendo la perspectiva socioconstruccionista intenta, entre otros propósitos, elaborar argumentos que integren lo micro y lo macro (el micro discurso y el macro discurso, la narrativa y el metarrelato, la historia y la micro historia, como le quieras llamar) y esa propuesta de superación de antagonismos dualistas (no subrayarlos ni inclinarse por una de las partes en detrimento de la otra) creo, es parte importante del aspecto critico del paradigma; dicho lo anterior, no termino de entender tu versión del “fin de la historia”.

    Por cierto, tu entrada me recordó el texto de Felix Vázquez (“La memoria como acción social. Relaciones, significados e imaginario”) si no recuerdo mal, en el primer, o primeros capítulos, escribe sobre el cuidado con que debe tratarse términos como historia, memoria y recuerdo; quizá valga la pena darle un nuevo vistazo.

    Salud.

    g.

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"What is Matter? Never Mind! What is Mind? No Matter!"

Calambur citado en Toulmin, Stephen (1990), Cosmópolis. Els transfondo de la modernidad. Barcelona: Península. Pág. 207.

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