07 mayo 2010

Psicología pop y Fernández Christlieb

(Foto: Eduardo Loza)

Nuestros colegas de Diálogos Acá. Psicología Pop han colgado en su face un enlace a una entrevista con Pablo Fernández Christlieb, "Lo femenino es el antídoto a la fascinación por el poder".

Se ha generado un interesante debate sobre lo femenino y la mujer. Huyo de estereotipos y dicotomías. Ayer mismo, basándome en el texto de Pablo que reproduzco a continuación, dí las gracias a una persona de género femenino por ayudarme a ser eso, un poco más femenino, aunque parece que mi género sea el masculino... Uf! qué lío!!! Ahí va el texto que destaqué:

"¿Cómo contrarrestamos la fascinación
por el poder? “Hay que empezar a reivindicar
lo femenino. Hay una cultura masculina,
que es la del poder, la de los datos duros, la
tecnología, el dinero, la guerra y todo eso. Y
hay una cultura femenina –una especie de
contrapoder, que aparte resulta más fuerte–
que, a diferencia de la masculina, que trata
de despedazar y destazar todo lo que se le
ponga enfrente, trata de recomponer todo
lo que está destruido”.
Mientras uno separa, el otro reúne:
“El contrapoder femenino tiene que ver
con el derecho a la debilidad, el derecho al
anonimato, a no ser nadie, a no tener nada, el
derecho a la afectividad versus la racionalidad,
a la piel versus la vista… es la reivindicación
de la debilidad, del derecho a estar contento
sin necesidad de tener ningún poder”."
Pablo Fernández-Christlieb.

Hoy, en el face de Diálogos Acá hay, como digo, un interesante debate. Copio y pego un extracto:

"Puede entenderse que para Pablo una cosa es hablar de "lo femenino", esa forma de la cultura asociada a todo eso que dice en la entrevista, y otra cosa es hablar de las mujeres, que no tienen por qué ser femeninas. La pregunta interesante es de qué manera es posible hacer esa separación de lo femenino y las mujeres. También hay quien prefiere que se deje de hablar de lo masculino y lo femenino e inventemos otras maneras."

Yo lo prefiero. Ni las mujeres tienen por qué ser femeninas, ni los hombres masculinos. La biología no determina nada, excepto -quizá- la maternidad (asunto que me ocupa y preocupa por motivos no trascendentes sino más bien prácticos y políticos; hablaré de ello en otra ocasión). Feminidad y masculinidad no son nada, aunque pueden ser la base de partida para empezar a hablar e inventar de otras maneras como dicen nuestros colegas.

Prefiero inventar.

Prefiero dejarme seducir por los intersticios de lo inexplorado, de los espacios de indeterminación a que se refería el otro día Marcelo Packman.

Prefiero vivir.

Intensamente.

Prefiero sentir.

Y pensar.

Y escribir.

Y viajar.

Y leer -leeros-.

Prefiero explorar las posibilidades de lo imposible.

Prefiero saber que lo imposible no existe.

Me gusta ser intolerante con la intolerancia.

Gracias Hector,

Josep

2 comentarios:

  1. Hola quipo de pssocial!
    Os escribo porque os voy siguiendo y hace mucho tiempo que veo que Tina no escribe nada y la echo de menos, la verdad! me gustaban mucho sus comentarios y aportaciones.

    He leído por ahí que dejaba el blog, pero cuando lo leí por primera vez, pensaba que era temporalmente, no?

    A ver si alguien puede decirme algo o decirle a ella este comentario o algo por el estilo.

    Algun contacto?

    venga, seguimos por aki.
    hasta prontito!

    Ylènia.

    ResponderEliminar
  2. Te sugiero ser paciente Ylènia, yo creo que ella conocerá tu comentario por sí misma cuando sea su momento : )

    Yendo al tema... ¿cómo podríamos presentar las posturas femeninas y masculinas de una manera que ofrezca una complementariedad?

    ResponderEliminar

Puedes encontrar algunos de nuestros artículos y publicaciones en:

"What is Matter? Never Mind! What is Mind? No Matter!"

Calambur citado en Toulmin, Stephen (1990), Cosmópolis. Els transfondo de la modernidad. Barcelona: Península. Pág. 207.

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